Orientación – Escritura progresiva y escritura regresiva Refleja nuestros actos, deseos, inclinaciones.
La orientación progresiva ( centrífuga) : muestra un interés por el mundo exterior, por los otros y manifiesta una actitud extrovertida. Inclinación hacia la derecha. La orientación regresiva ( centrípeta) :se manifiesta interés por el propio yo y la actitud es introvertida. Inclinación hacia la izquierda Escritura progresiva ( llamada también dextrógira, egófuga o radiante) : Normalmente, a menos que se trate de personas de cultura árabe u oriental, se escribe de izquierda a derecha. Esto es, lo normal en nuestra cultura, por lo que generalmente los rasgos de las letras también llevarán esa dirección, o mejor dicho, ese sentido. Pero también puede que no suceda exactamente así, y que existan trazos que – sin justificación caligráfica- se dirijan en sentido contrario.
Pues bien, se dice que una escritura es grafológicamente progresiva, cuando apenas existen trazos que se dirijan de derecha a izquierda y, los que lo hacen, vienen obligados por las normas caligráficas. Dicho así parece complicado, pero, en resumen, se trata simplemente de que el trazo de las letras fluya con soltura desde la zona izquierda a la derecha, que es lo normal en nuestra forma de escribir, salvo algún rasgo aislado. Ejemplos de elementos progresivos : coligamento en guirnalda, “m” y “n” filiformes, óvalos abiertos , etc. Una escritura progresiva pertenece siempre a personas con soltura, con dinamismo, que en general se desenvuelven en forma eficaz, a quienes no les gusta “dar marcha atrás”, sino que siguen las trayectorias que se marcan de manera directa. El escribiente tiene tendencia a buscar la compañía de otras personas, con necesidad de contacto físico, anímico o espiritual con los demás. En general posee interés por los problemas colectivos; necesidad de hábitos espontáneos. Coordinación de pensamientos, de sentimientos de los demás; franqueza , simpatía y amistad. El sujeto puede encontrarse por entero a un ideal político, social, económico, religioso, sin más interés que figurar socialmente. En su sentido negativo, ausencia de timidez y recato, predisposición a la influenciabilidad y a la sugestión. Necesidad de sensaciones nuevas, inquietud y en ocasiones, obstinación. Con necesidad de tiempo libre para dedicar a las propias distracciones o placeres.
Escritura regresiva (llamada también levógira, sinestrógira, absorbente o egópeta): Este tipo de escritura contiene un porcentaje considerable de rasgos que, de forma innecesaria, van de derecha a izquierda: Pueden encontrarse en cualquier letra, tanto del texto como de la firma, e incluso en la rúbrica. Es normal que aparezcan algunos rasgos regresivos en las escrituras, pero para hablar con propiedad de “escritura regresiva”, éstos tienen que darse con considerable frecuencia o bien estar lo suficientemente desarrollados como para destacarse notablemente en el conjunto de la escritura. Algunos ejemplos de índice regresivo son: “m” y “n” en arco, formación de lazos o bucles hacia la izquierda, barras de “t” detrás del hampa, trazos iniciales amplios, excesivo ornamento, escritura apretada, contenida, etc. La regresión de la escritura es propia de personas que tienen cierta propensión a “ir hacia atrás”, ya sea en el tiempo como en otros aspectos. Considerando el aspecto temporal, serán por tanto, personas nostálgicas, a quienes gusta recrearse en el pasado y, muy probablemente, amarán las tradiciones. Tendrán adoración por la madre y por lo que les sucedió en la infancia, período que posiblemente idealizarán bastante. En otro orden de cosas, por ejemplo a la hora de desenvolverse en el trabajo y/o en la vida cotidiana, les gustará repasar las cosas, volver sobre lo hecho para cerciorarse de que ha sido bien realizado. Hay, por lo tanto, una marcada tendencia a obsesionarse, quizá como resultado de una relativa inseguridad de fondo. Atención dirigida aparentemente hacia los propios problemas, falta de interés por los conflictos ajenos; necesidad de independencia, de soledad. Resumiendo, las regresiones son como una especie de “frenos” en la escritura que reflejan lo que las personas se ponen a sí mismas a lo largo de su vida, sin importar en qué tipo de situaciones. Y ello suele suceder de forma que, en la mayoría de las situaciones, el propio sujeto no es en absoluto consciente de lo que de verdad le está pasando, e incluso le costará admitirlo en el caso de que alguien se lo haga ver desde afuera. Nota: podemos encontrar escritos con orientación mixta: el trazado acusa indistintamente signos progresivos y regresivos. En el sentido positivo : necesidad de reserva, de dirección, actitud prudente en personas sociables; deseo de perfeccionamiento. En el sentido negativo : actitud ambivalente, por momentos el sujeto se muestra sociable, comunicativo, pero se irrita o encoleriza con facilidad.
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